El drenaje linfático manual es una técnica que se realiza con las manos a través de movimientos muy suaves, lentos y repetitivos que favorecen la circulación de la linfa, mejorando así cuadros edematosos, inflamaciones y retenciones de líquidos orgánicos

¿Para qué sirve el drenaje linfático?

El sistema linfático cumple una doble función de depuración, al eliminar del organismo las toxinas y sustancia de deshecho, y la de protección, al modular la respuesta del sistema inmunitario frente a bacterias, virus y otras sustancias extrañas que puedan llegar al interior del organismo.

Por ello, el drenaje linfático, es un tipo de masaje, suave y ligero, que se aplica sobre el sistema circulatorio y cuyo objetivo es movilizar los líquidos del organismo para favorecer la eliminación de las sustancias de deshecho que se acumulan en el líquido que ocupa el espacio entre las células.

Aplicaciones y beneficios del drenaje linfático

De ahí que una de las principales aplicaciones del drenaje linfático sea en la retención de líquidos, aunque también se utiliza en el tratamiento de los problemas de circulación, las piernas cansadas, los procesos de cicatrización, los edemas (embarazo, post-quirúrgicos), linfedemas, edemas tras la extirpación de tumores, estreñimiento…

Beneficios del DLM:

  • Ayuda a reabsorber los líquidos.
  • Tiene una acción sedante sobre el dolor.
  • Reduce la inflamación.
  • Contribuye a mejorar las defensas del organismo.
  • Produce un efecto de relajación, por lo que se recomienda para situaciones de estrés.